Bass

Buenas 

Hoy escribiré un post breve. Será el último del año porque mañana se termina este feo 2015. 

Esperemos que el 2016 sea un año un poco mejor que los dos anteriores. Con poquito seguro que lo será. 

El post de hoy lo he titulado bass, es decir bajo en inglés. Y lo he titulado así porque hoy he empezado a intentar tocar el bajo. 

Voy a cumplir 43 años, tengo un trabajo(por definirlo de alguna manera) duro, estoy estudiando un máster, tengo una esposa y dos hijas… A priori no debería tener mucho tiempo libre. Cierto. No lo tengo, pero estoy en un momento vital en el que no quiero arrepentirme de no hacer determinadas cosas. 

Bastantes tengo ya en mi mochila. Algunos ejemplos serían tener un grupo de música, haberme ido de erasmus, haber estudiado periodismo, tener un trabajo que me guste de verdad,haber viajado mucho más…

Debido un poco a esas pequeñas frustraciones, decidí pedir a Papá Noël un bajo y he debido portarme bastante bien porque estaba al lado del árbol.  

 
Ahora queda aprender. No me lo voy a tomar como una obligación, ni me voy a agobiar. Quiero ir poco a poco, disfrutando del instrumento, de los sonidos que genera, de reproducir notas de canciones de mi vida. Debe ser chulo poder tocar encima de las canciones que te gustan. Veremos cómo avanzo, seguro que algo escribo por aquí. 

El bajo que me ha traído Santa Claus es un Squier, que es una especie de segunda marca de la mítica Fender. Me he gastado un poco más, aunque así todo he conseguido un pack con ampli, funda y demás a bastante buen precio. 

Ahora sólo toca disfrutar, ocupar ratitos con una nueva actividad y que en el futuro me traiga buenos ratos. 

Os iré contando, prometo si la cosa va bien, colgar un vídeo tocando. 

Salud y amor para el 2016. 
Abrazos. 

Admiración 

Buenas a todos,

Aquí estoy de nuevo. Otra vez en un avión. Parece que la horita larga que tengo hasta Barcelona me inspira para juntar unas letras. 

Me voy a pasar la nochebuena a Barcelona con mi mujer y mis hijas a casa de mis suegros. Va a ser la primera Navidad en 42 años que paso esta fecha fuera de mi casa, de la casa de mis padres. Demasiado duro y demasiado reciente aún para afrontar ese dolor. Ya habrá tiempo de poder hacerlo, pero esta nochebuena no.  

    

Pero lo cierto es que esta nueva entrada en mi blog la quería dedicar a hablar sobre mi amigo Alberto. 

Estuve tomando algo con él este martes pasado tras meses sin vernos. Y parecía que aún estudiábamos juntos RRLL y que antes de ayer habíamos salido a una fiesta universitaria. Esos tiempos no volverán,me temo. 

El asunto por el que quería hablar de Alberto en este post es por la admiración  que le tengo. Ni siquiera sé si va a leer este post, ojalá no lo haga, pero en ningún caso el objetivo es regalarle los oídos, no cal que dirían en Cataluña ( no hace falta) porque la admiración es un sentimiento no negociable, que no puede sentar mal ni bien, ni ser esperado ni exigido. Se siente admiración o no. No hay más. 

Alberto es fisioterapeuta. Lleva años fuera de España dedicándose con éxito a esa profesión. Tiene la inmensa suerte de dedicarse a algo que le gusta; lo cual no tiene precio. 

Alberto acaba de regresar de varios meses de “voluntariado” en Afganistán. Si Afganistán. En medio de, probablemente,la zona más conflictiva y peligrosa del mundo. No tuvo mejor idea que ir a   colaborar con una Ong ( disculpad que no recuerde: MSF, Cruz Roja) Su trabajo ha consistido en ofrecer lo que más le gusta ( su trabajo) para ayudar a heridos de guerra en Afganistán. 

Me ha contado cosas muy fuertes. Al menos muy fuertes para los que vivimos a miles de kilómetros de esos problemas. Que como me comentaba el otros día son problemas de verdad.

Vivía en una casa con más voluntarios enfrente del hospital. Si. De casa al hospital y vuelta. No podía ir más allá. Me enseñó una foto de la calle por donde transitaba la gente. Eso y un día que fue a visitar otro hospital, fue a penas lo que se movió en ese tiempo. Fuerte, no?

Luego me habló en sí de su actividad médica. Me contó cosas preciosas como por ejemplo el caso de un niño al que habían dado por perdido con una posible tetraplejia por herida de bala y que Alberto junto con el equipo médico logró que pudiera caminar. Es o no admirable?

También me quiso enseñar fotos. Fotos de la realidad: heridas de bala, gente con las tripas fuera, muertos, heridos, tetrapléjicos, mutilados,… 

Pero en un gesto típicamente occidental no las quise ver. Cuando pasaba las fotos de su carrete en su smartphone ví algunas. Un horror. 

Me comentaba que vió gente morir. Pero no se quedaba con  eso, sino con, por ejemplo, niños que había ayudado y que luego literalmente no se separaban de él, persiguiéndole por todos los sitios que podían estar con él en el hospital. Os imagináis esa sensación?

Yo le preguntaba mucho por los niños. Tener hijos te lleva a esas preguntas. Sólo imaginar los niños pequeños ( o medianos, da igual) en medio de aquel infierno me estremece. Como dijo Bonoel lugar en el que naces no debería determinar cómo vives”. Pero desgraciadamente es así, una lotería que mis hijos hayan nacido aquí y que otros niños igual de maravillosos se vean en esas circunstancias. 

En fin, voy terminando. Te admiro amigo Alberto. En tiempos del “y yo más y más grande” está muy bien tener conversaciones que giren alrededor de la comunicación, de la educación, del dar sin esperar nada a cambio salvo un abrazo sincero. 

Sigue así, estás en el camino correcto. Te quiero y te echo de menos. 

He encontrado una foto de las que me mandaste estando allí. La pongo en tu honor. Y si lees esto y no te parece bien,me lo dices y la borro. 

Un abrazo. 

  
Éste es Alberto. 

Scott Weiland

Buenas a todos. 

Antes de nada siento haber estado días sin escribir pero se precipitaron varios acontecimientos entre otros mi alta médica, con lo cual desgraciadamente mi tiempo vuelve a ser escaso. De todos modos intentaré una vez a la semana, al menos, dedicar un tiempo a mi blog. 

Esta semana este post va dedicado a Scott Weiland  (1967-2015) cantante de una de las bandas referentes de mi vida Stone Temple Pilots. 

Como algunos de vosotros sabréis fue encontrado en el autobús de su nuevo grupo cuando estaba comenzando una gira por su país Estados Unidos. 

 

Algunas otras desgracias dentro del mundo del rock le impactan a uno en la medida de que al ser un mitómano de rockeros siempre te afecta de una u otra manera. Desde Kurt Cobain, Andi Wood, Michael Hutchence hasta el gran Layne Staley de Alice in Chains….

Pero Scott Weiland era otra cosa. Al menos para mí. Me los descubrió mi amigo del alma Alvaro hace ahora como 23 años….. Casi nada. Y desde el momento que escuché Plush y el Core completo pasó al top 3 de mis grupos favoritos. Además se da la circunstancia de que ese descubrimiento está unido a una etapa muy especial de mi vida. Mis años de “estudiante”en Valladolid. 

Yo soy un súper fanatico de U2 , como bien sabe todo el mundo que me conoce y ellos serán para siempre la banda de mi vida y mis absolutos ídolos. Pero si bien este axioma es invariable, lo cierto es que “Stone” como les llamábamos Alvaro y yo siempre tuvieron un rollo muy muy especial.

Fuera aparte ( como dice Carlos Herrera) de su música, el gran carisma de todos sus componentes:desde el batería Kretz hasta los fantásticos hermanos De Leo, su pose, su imagen, su música, sus directos…. Eran absolutamente geniales. Incluso en los paréntesis que tuvieron tanto con Army of Anyone ( disco maravilloso de principio a fin) como la experiencia con el cantante de linkin park ( Chester Bennington) siempre sus fans tuvimos claro que como la combinación de los 4 componentes originales juntos no había nada. 

Su último álbum juntos Between the lines es el último regalo que nos dejaron juntos. No os perdáis alguna joya como Maver y es que cuando hay talento salen maravillas. 

  
Seguramente otro día haré un post de su discografía, pero hoy quiero hablar de cómo la vida te puede llevar a la muerte prematuramente teniendo todo lo que un hombre normal puede desear. 

Scott tenía una familia ( ahora sabemos que rota) con dos hijos ( 15 y 13 años creo recordar) una  ex-mujer antigua modelo, una grandísima banda de rock, dinero, fama, carisma, imagen, talento…. Teniendo todo eso, porque ya no está con nosotros?

Su ex-mujer publicó un comunicado tras su muerte para que su figura no fuera ensalzada. O al menos que no le convirtiéramos en una víctima del rock. Daba a entender que le dieron por imposible: ni apelando al amor ( esposa e hijos) ni a su banda, ni a su salud  pudieron hacer nada.

Las drogas le llevaron a dejarnos un poco más solos. Y es una pena que un talento de esa magnitud nos haya abandonado tan pronto…

Y por qué? Eso es algo que me gustaría “investigar” de su vida. Qué antecedentes familiares tenía, de su infancia, escolares, cómo entró en las drogas, cómo no pudo salir, que le llevaba a volver a ellas una y otra vez. Esa manera de contorsionarse en el escenario era un intento de zafarse de algo?

Por qué 20 años después no tenía que ver físicamente con su imagen de su primer disco? Parecía otra persona.

Por qué nos has dejado Scott? Era tan importante? No vas a volver a ver la puñetera cara de tus hijos…. Sólo eso valía la pena el esfuerzo. Y allá a lo lejos también no dejarnos a unos cuantos miles de seres humanos huérfanos de tu música. 

Haya donde estés cuídate Scott Weiland. 

Para los no iniciados os recomiendo su recopilatorio Thank you como manera de acercaros a su música. Pero si tenéis curiosidad de verdad, escuchar toda su discografía por orden: descubriréis todo su legado y su evolución como músicos, capaces de hacer el rock más potente y un delicioso acercamiento a los medios tiempos como Sour Girl. Caviar. 

  
Aquí el vídeo de Sour Girl. Nos leemos pronto. 

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