Compañeros

Hola de nuevo.

Vuelvo al blog tras unos días desconectado, no ha sido por nada a parte de los virus que rondan  mi hogar, primero mis hijas y ahora yo. Mi mujer debe estar temblando.

He titulado mi entrada de hoy “compañeros” a raíz de una conversación que mantuve en la tarde de hoy con un viejo compañero de trabajo de mi etapa en una empresa anterior. Parece mentira que tras casi 3 años en los que el trabajo se encargó de separar nuestros caminos, sigamos teniendo una unión tan especial. O podéis llamarlo conexión. 

Bien es cierto que estuvimos 4 años hablando casi a diario, al tanto de las problemáticas laborales diarias y también, porque no decirlo, de las cosas buenas: sin ir más lejos del nacimiento de mi hija mayor. Además nos veíamos mucho: cuando no teníamos una reunión en Madrid, teníamos una convención en Palma o una formación en Navacerrada. Y de estas últimas, había muchas por suerte para nuestra amistad y por desgracia para nuestros hígados… 

Esas reuniones en Navacerrada eran casi siempre cursos de formación, que al final también servían para hacer reuniones de seguimiento. Eran estupendas. Pasábamos ratos estupendos con otros compañeros de trabajo de otras localidades, intercambiábamos maneras de trabajar, de dirigir, de formar, nos enriquecíamos unos a otros. Y no había apenas tóxicos. Algún veterano sobradillo pero poco más. Y a la hora de currar, todos igual. Salíamos de allí, a toda velocidad para Atocha o para el aeropuerto, siempre con algo nuevo aprendido.

Es por eso que hoy me hizo mucha ilusión al hablar con este compañero darme cuenta de que manteníamos esa conexión de hace…4,5,6 años, que es mucho tiempo. Y más si pensamos que estamos en la punta opuesta del país y que no nos hemos vuelto a ver.

Al fin y al cabo, lo que queda después de los trabajos son algunos compañeros. Poco más. Para las compañías somos números y poco más. Bueno si, un gasto…

Podría enumerar un par  o tres de personas que me he llevado de cada trabajo y que continúan formando parte de mi vida; y eso casi es lo más chulo. Porque ninguna empresa ” va a retirar tu numero como si hubieras sido el Abdul-Jabbar de esa compañía” son entes tan grandes que apenas dejas algo de rastro salvo para algunas personas. Y quizá eso es de verdad el triunfo laboral. Porque si conseguiste los objetivos de nueva producción del plan estratégico 2009-2013 no creo que importe una mierda, para ser sinceros.

Sin embargo que alguien se preocupe de que estás en una mala racha y se interese cómo vas,o que se acuerde de ti y descuelgue el teléfono, es un triunfo. Al menos para mí.

Porque si conseguiste los objetivos de nueva producción del plan estratégico 2009-2013 no creo que importe una mierda, para ser sinceros.


Hemos hablado de vernos pronto con otro par de compañeros. Organizar una pequeña quedada para recordar aquellos tiempos. Lo vamos a pasar genial, porque en esa compañía la gente era bastante normal. Mi mujer dice que siempre tendemos a idealizar el anterior trabajo, pero en este caso, era gente sana, maja, cercana. Había poco hijoputa para lo que la vida nos ha traído después. Todo era menos ambicioso. Se podía disfrutar de un pequeño éxito, por pequeño e insignificante que fuese, antes de ponernos con el siguiente. Ahora ya no es así. Apenas ha entrado el balón en la canasta,que ya estamos en cómo va a ser el siguiente ataque. Y eso no es vida, coño. He metido canasta, quiero recrearla de nuevo en mi cabeza, recordarla, disfrutarla y comentarla con la gente que la hizo posible y me ayudó. Al fin y al cabo, la vida son esos pequeños momentos. 

Hay gente tan ocupada en el siguiente ataque y en el siguiente partido, que cuando llegue el final, no se habrán dado cuenta. Y no lo podrán disfrutar junto a nadie. 

 

Me permito poner la foto que me mandaron ayer por whatsapp, espero que no les importe, además el impacto de entradas en mi blog tiene la misma repercusión  para la humanidad que las reflexiones de cualquier participante de gran hermano.

Nada más, gracias a David, Antonia, Óscar, César, Juan Ignacio y demás compañeros por haberme permitido comentar con vosotros aquellas maravillosas canastas.

Nos vemos muy pronto.

Como novedad voy a poner con qué música escribo cada entrada. Hoy he escrito estas líneas escuchando Tears for Fears.

http://youtu.be/10FpOTFB5m0

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