Cambios

Aquí estoy de nuevo. 

Hoy voy a hablar de cambios. De los cambios que se van produciendo en la vida de cada uno. A veces perceptibles a veces no. 

En este momento yo noto cambios en mi vida. Y esta vez yo noto cómo se están produciendo. 

En concreto hay dos que se refieren a la TV; yo siempre he sido muy de tele al igual que lo eran mis padres. 

Fútbol, deportes, programas, tele basura, películas, etc.  Pero lo cierto es que  ahora estoy notando un cambio en mi comportamiento como espectador. 

El primer ejemplo es el fútbol. Yo soy culé y como tal no me perdía ningún partido de mi equipo a lo largo de toda la temporada: liga, champions, copa…. Todo lo veía. Solo de mi Barça, eso sí, no soy como mi papa que era capaz de ver un Las Palmas-Zaragoza. Yo no. Solo mi equipo. Pero es que además cuando veía los partidos, lo hacía con emoción. Los vivía, gritaba, todos los goles los celebraba con mi archiconocido “vamos!” con el  que tantas veces asusté a mis hijas e incluso a mi fiel amigo León. 

Pero ahora ya no. Ya no tengo pasión , ya no sufro ni disfruto. Me gusta que ganen y que metan goles, pero ya no los celebro como antes, y no hay saltos ni vamos!, ahora los veo en el sofá con una cierta indiferencia. 

Mi mujer me preguntaba cuando jugaba el Barça para hacer planes los fines de semana según jugasen en sábado o domingo, pero ahora ya no, si me lo pierdo, pues me lo pierdo. 

Y no creáis, me disgusta esa falta de pasión. Y más en los deportes, con lo competitivo que he sido yo siempre jugando a cualquier cosa. Por cierto, esa competitividad y “mal perder” la ha heredado mi hija mayor. Sólo hay que verla tirar las piezas del dominó de princesa Sofía cuando pierde…. Cómo bien decía mi querida mamá ” quién a los suyos  se parece, honra merece”. 

Lo competitivo que he sido yo siempre en cualquier cosa

Otro asunto en el que he cambiado como espectador es mi actitud ante la TV en general. Hace tiempo que dejé de ver informativos por la actual coyuntura política de nuestro país…. Pero es que ya ni entretinimiento oiga. Incluso ni gran hermano. Si. Gran hermano. Me he tragado quince. Quince ediciones. Pero se ve que mi estómago ha dicho basta porque ni la primera gala. Menudas generaciones que nos esperan, ansiosas de dinero rápido de la TV, aunque sea a costa de sus cuerpos, su intimidad…. Y esos padres: os podéis imaginar a esos padres viendo a sus hijos en televisión destruyendo sus vidas? Qué horror con la ilusión que uno pone en cada una de las pequeñas cosas de sus hijos… Prefiero no imaginarlo 

Pero es que resulta que tampoco tengo paciencia para ver una película en ninguna cadena  que no sea la 1 o alguna de TV por cable. Últimamente Me arriesgué a ver una en A3un domingo por la noche y luchando hasta la 1 dela mañana para ver el final. Never again. 

Y por ahí podría continuar un rato más con mis cambios. En general pienso que son cambios debidos a una cierta madurez adulta, siendo como he sido siempre, un niño grande. Pero es que hay cosas que con los años ya uno no es capaz de aguantar. El tema de las personas lo dejaré para otro día porque ahí sí que hay mucha tela que cortar. 

Saludos. 

Os dejo una foto del lugar donde he escrito este post. Esta cafetería no puede ser más kitsch. 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s